La Casa de la Mujer de la Unión realizó una instancia de formación interna destinada a fortalecer las herramientas de sus equipos para el trabajo con adolescentes y familias atravesados por situaciones judicializadas.
La capacitación surgió a partir de una realidad cada vez más presente en la tarea cotidiana: los equipos intervienen en situaciones que requieren articulación con el Poder Judicial y Fiscalía, participan en audiencias y deben elaborar informes en respuesta a oficios judiciales. A esto se suman situaciones de vulneración de derechos y contextos vinculados al microtráfico de drogas.
La formación estuvo a cargo de la doctora Cecilia Galuso, y buscó generar un espacio de intercambio para fortalecer tanto la elaboración de informes judiciales como la participación de los equipos en audiencias.
El objetivo fue reflexionar sobre cómo mejorar las formas de comunicación y la presencia de los equipos en estas instancias para contribuir de manera más efectiva a las estrategias de intervención con adolescentes y sus familias.
Desde Casa de la Mujer destacan que la formación continua resulta fundamental no solo para incorporar herramientas frente a situaciones de alta complejidad y desde una perspectiva de derechos, sino también para cuidar las intervenciones y a quienes las llevan adelante.
En ese sentido, mantener el contacto con otros actores y abrir espacios de diálogo permite enriquecer las prácticas cotidianas, actualizar conocimientos y generar nuevas miradas para el abordaje de las distintas situaciones que atraviesan los equipos.

